Tres acciones sencillas para discernir

Posted: 7/27/2018

Por Hno. David Henley / Director Vocacional

    Aunque pienso que el sitio web de Glenmary es uno de los mejores, tengo que admitir que leer todo su contenido no es suficiente para discernir tu llamado a ser un sacerdote o hermano de Glenmary.

    Discernir tu llamado es un proceso en el cual, se trata de entender la voluntad de Dios en tu vida, no es solo una decisión sobre algo que suena bien o que parece divertido. Leer acerca de Glenmary en nuestro sitio web o página de internet es un buen inicio en el viaje de discernimiento, pero para discernir verdaderamente necesitamos dirigirnos a Dios y preguntar: “¿Para qué me creaste? ¿A dónde me estás 3llamando?”.

    Nuestro discernimiento, al escuchar la voluntad de Dios y no la nuestra, es como sabemos a dónde estamos siendo llamados. Dios puede estar invitándote a seguir una vocación como sacerdote o hermano de Glenmary. También puede estar llamándote a vivir una vida de casado o de soltero. Es tu decisión aceptar la invitación. El Papa Francisco dijo: “Discernir, de entre todas las voces que escuchamos, e identificar cuál es la voz de Dios, la voz de aquel que nos guía a la resurrección, a la vida, y que nos libera de caer en ´la cultura de la muerte´”.

    El llamado de Dios es una auténtica invitación a crecer cerca de Él, viviendo nuestra vocación. Podemos reconocer cual es la voz de Dios, ya que es la que nos trae alegría y paz, no la que nos deja sentir miedo, duda o confusión. Las tres acciones simples y necesarias para discernir son: rezar, reunirse con un director espiritual y realizar una visita vocacional.

REZAR

    Primero que nada, para discernir hacia dónde Dios nos está llamando necesitamos rezar. Puede ser peligroso ver tu GPS o mapa mientras manejando solo por la carretera. Puede que no parezca rápido, pero es más fácil si nos detenemos, estudiamos la ruta y después continuamos, sabiendo que tenemos una idea general de hacia  dónde nos dirigimos.

    Tomarse un tiempo dentro de nuestra vida ocupada para rezar es un reto para muchos de los muchachos con los que platico acerca de discernir. Ellos tienen que irse a la escuela muy temprano. Después de las actividades escolares, comidas y tiempo de Instagram y Snapchat se les termina el día. Para poder encontrar tiempo y espacio para escuchar la palabra de Dios tenemos que hacer un alto en la carretera de nuestra vida ocupada y hacer tiempo para rezar, Dios es nuestro mapa. Hacer el compromiso de levantarnos quince minutos más temprano, apagar nuestro teléfono y pantallas  algunos minutos antes por la noche. Dedicar ese tiempo para estar con Dios en oración.

DIRECCIÓN ESPIRITUAL

    Manejar en una ciudad grande por la primera vez puede ser difícil, si no conoces las calles y estás varado en el tráfico. El tener un copiloto que te ayude a navegar el camino hacia tu destino puede hacer que el viaje te resulte más fácil y especialmente si ese copiloto tiene un mapa o conoce los caminos.

    Pienso que es imposible hacer un discernimiento próspero estando solo. De hecho, si alguien está empezando el proceso de solicitud en Glenmary, un requisito es que estén recibiendo dirección espiritual. El reunirse con un director espiritual en persona regularmente es como tener un copiloto;  él está viajando contigo en el viaje espiritual, ayudándote a encontrar tu vocación. Los directores espirituales no presionan a nadie para convertirse en sacerdote o hermano pero, están ahí para ayudarte a trazar un plan espiritual, responsabilizarte, escucharte, aconsejarte y alentarte. El director espiritual está ahí para ayudarte a llegar a tu destino, a donde sea que seas llamado.

VISITA VOCACIONAL

    En muchos viajes por carretera, he deseado llegar a mi destino más rápido, pero sé que tengo que respetar el límite de velocidad. Aun así es una sensación buena cuando llego a mi destino y sé que finalmente puedo hacer una alto en la carretera y disfrutar de mi tiempo ahí. Mi cuerpo suspira cuando me desabrocho el cinturón de seguridad y abro la puerta del auto.

    Si vives cerca de Glenmary, puedes organizar  tu  tiempo para hacer una visita de fin de semana a las misiones de Glenmary y conocer a los misioneros. Durante el año, Glenmary tiene viajes a las misiones “Venga y Verán”. Estos retiros son específicamente para hombres que se encuentran en diferentes etapas de su proceso de discernimiento. No necesitas estar listo para solicitar cuando vengas de visita pero puedes estar en la etapa de querer saber en qué consiste ser un misionero de Glenmary y de ver como son las misiones. La visita del fin de semana puede ayudarte a afirmar  lo que has estado sintiendo en tu oración y discutiendo con tu director espiritual.

    La oración, dirección espiritual y visita vocacional son tres sencillas acciones del viaje de discernimiento. Cada una es esencial para nuestro discernimiento porque descubrimos lo que Dios quiere en nuestra vida y a dónde estamos llamados. El viaje toma tiempo, pero es un viaje lleno de alegría y sorpresas; lleva a tener paz, amor profundo por Dios y a contestar la pregunta: “¿Para qué me creó Dios?”.