Declaración sobre el racismo.

Posted: 9/30/2015

Nosotros, los Glenmary Home Missioners, reunidos en nuestro decimosexto capitulo general en Junio de 2015, evaluando las necesidades de las misiones en nuestro tiempo, y con espanto y horror reconocemos los arranques de racismo durante los últimos meses en nuestra cultura. Hombres de color desarmados están siendo fusilados. Hombres de color en oración están siendo asesinados. En realidad, el asesino abierto o encubierto es racismo.


En nuestra cultura existe una división racial. Las personas de color son marginadas, deshumanizadas y devaluadas. Como personas del Evangelio, nosotros los sacerdotes y hermanos de Glenmary leemos Mateo 25, como si Jesús estuviera diciendo, "¡Yo estaba entre los más pequeños, los más vulnerables y descontados, y me reconociste como tu hermano, no, de hecho, como tu otro yo!"

En la cara del racismo, con el razonamiento terrenal, nos desesperamos. Pero, con la gracia celestial, tenemos esperanza.

Glenmary, es un grupo pequeño, pero un grupo de misioneros comprometidos que levanta una voz, e invita a otros a unirse a nosotros para escuchar más allá de las voces estridentes de división, a caminar con nuestros hermanos y hermanas heridos a través de su desesperación, para buscar a través del diálogo y oración la fuerza para decir NO al odio, No a la división, No al racismo.

Nos comprometemos a un auto—examen sobre el racismo, para reconocerlo y condenarlo, para predicar nuestros compromisos desde nuestros púlpitos, y volver el próximo año para informar lo que hemos hecho. Como una familia de la Iglesia, nos comprometemos en arrepentirnos por nuestra falta de atención al racismo dentro de nuestra propia cultura. Y con la gracia de Dios, nos comprometemos vigilar al Evangelio.