La exhortación apostólica 'más clara que el agua' con su honestidad y claridad

Posted: 4/9/2015

Glenmary Padre Chet ArtysiewiczLa Exhortación Apostólica del Papa Francisco La alegría del Evangelio (Evangelii Gaudium), ha provocado una gran respuesta desde su lanzamiento en el 2013. Se cita constantemente y sirve como tema para varios grupos de discusión con frecuencia. Que instrumento tan maravilloso para avivar-o-reavivar el entusiasmo por nuestra fe.

A menudo, una simple oración del documento da inicio a un dialogo rico. Por ejemplo: "Nuestra imperfección no debe ser una excusa; al contrario, la misión es un estímulo constante para no quedarse en la mediocridad y para seguir creciendo." (Cap. 3, párr. 121) Esta observación proporciona muchos elementos para la reflexión y puede llevarnos a preguntar, "¿Me he conformado con un acercamiento mediocre?" Parece que Dios nos está constantemente invitando para más.

Nosotros en Glenmary amamos este documento por muchas razones, no menos importante de los cuales es la constante referencia a la iglesia como "misionera." En el capitulo 1 (#25), El Papa Francisco escribe: "Ya no nos sirve una ‘simple administración'. Constituyámonos en todas las regiones de la tierra en un ‘estado permanente de misión'". (V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe)

Recientemente participé en un grupo de discusión de la alegría, y la discusión me llevó a reflexionar sobre lo que es el mensaje de Jesús que me da alegría.

Lo primero que se me vino a la mente fue la alegría que experimentamos cuando celebramos la Resurrección- la creencia de que hay algo más que este mundo. Bautizados en Cristo, poseemos la alegría que dice: "La muerte, es posible que te dirija un tiempo, pero no va a ganar. Cristo pudo y yo también."

Como sacerdote recién ordenado, serví con el Padre John Garvey. Solía decir que "lo más personal es también lo más universal." Una persona que se enamora podría pensar que nadie más podía sentir de la misma manera, y sin embargo, la euforia de esa persona está lejos de ser único.

La misma dinámica, sin duda, es verdad en el otro lado del espectro en el dolor. Sospecho que la experiencia humana común es el deseo de visitar o hablar una vez más a los que nos han precedido en la muerte. La conversación no tendría que ser sobre cualquier cosa profunda, por ejemplo, "¿Ganó el equipo local? ¿Cómo está el jardín? ¿Cuándo es la reunión familiar?" Anhelamos más tiempo con nuestros seres queridos. ¿No te daría gusto tener esa oportunidad de nuevo? Como dice el dicho en ingles, "there are no more goodbyes in heaven" que quiere decir que no ha mas despedidas en el cielo.

Y eso es lo que el Evangelio, que es un proveedor de alegría, proclama. De hecho, el mensaje del Evangelio dice que cualquiera que sean nuestras circunstancias, esta fe nuestra proporciona una alegría más profunda. El escritor Louise Evely describe la alegría como "superación del dolor." A través de las lagrimas de alguna perdida expresamos nuestra convicción en las palabras de Jesús: "Yo soy la resurrección"

Hemos sido bendecidos con un documento profundo en La alegría del Evangelio, una que es más claro que el agua. Es como si el Papa Francisco nos estuviera diciendo, "Tenemos el mejor ‘producto' en el mundo; ahora, ¡sal y díselo al mundo sobre el!

Como se puede ver la nueva vida floreciendo a tu alrededor en esta primavera, deja que la alegría del Evangelio te toque con la compresión de que la nueva vida es nuestro destino. Gracias por todo lo que hacen que nos permite servir en las regiones misioneras de nuestro país. Feliz Pascua para ti y tu familia. ¡Jesucristo ha resucitado hoy! ¡ALELUYA!