Despertar al mundo a través de nuestro testimonio.

Brother David Henley Glenmary Home Missioners Vocation Director"Que sea siempre verdad lo que dije una vez: ‘Donde hay religiosos hay alegría'".

Así como el año 2014, el 75 año de jubileo de Glenmary, llega a su fin, la Iglesia nos ha dado una razón para seguir festejando. El Papa Francisco ha declarado que el 2015 es el Año de la Vida Consagrada. En su carta apostólica con motivo de este año, el papa Francisco desafío a Glenmary y a todas las comunidades para "despertar al mundo" para dar testimonio al mundo para vivir nuestro estilo profético y radical de seguir el Evangelio.

En esta carta, él comparte sus tres objetivos para las comunidades religiosas durante este año: "mirar al pasado con gratitud", "vivir el presente con pasión", y "abrazar el futuro con esperanza". Glenmary ciertamente ha comenzado este proceso durante nuestro año de 75º aniversario y continuaremos confiando en la guía del Espíritu Santo para nuestra comunidad a medida que avanzamos hacia el futuro.

El Papa Francisco espera que todas las comunidades religiosas reconozcan que estamos llamados a ser "!personas de comunión!" Él dice que necesitamos "haceos presentes con decisión allí donde hay diferencias y tensiones, y sed un signo creíble de la presencia del Espíritu, que infunde en los corazones la pasión de que todos sean uno." En cuanto a la comunión, declaró específicamente que "debemos preguntarnos sobre la relación entre personas de diferentes culturas, teniendo en cuenta que nuestras comunidades se hacen cada vez más internacionales. ¿Cómo permitir a cada uno expresarse, ser aceptado con sus dones específicos, ser plenamente corresponsable?"

Creo que el reconocer cómo nos relacionamos con personas de diferentes culturas es sin duda importante en Glenmary, así como lo es en otras comunidades religiosas. Un estudio reciente de la diversidad cultural en la vida religiosa en los Estados Unidos por el Center for Applied Research in the Apostolate-CARA (Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado) descubrió que "los que han entrado a los institutos religiosos en los últimos 10 años son más diversos, lo que refleja la creciente diversidad en los EE.UU. en la población católica en conjunto." Sin embargo, aunque las comunidades religiosas han acogido recientemente más candidatos de orígenes más variados, todavía tenemos que promover un mayor grado de multiculturalismo en estas comunidades: el estudio afirma que "la Iglesia Católica en los Estados Unidos es mucho más diverso que la población de la mayoría de las órdenes religiosas."

Glenmary actualmente cuenta con 15 hombres que han sido aceptados en nuestro programa de formación. Cada uno tiene un camino vocacional único y representan seis nacionalidades diferentes. Vivir en las casas de formación y asistir a las clases con personas de diferentes orígenes culturales, ha sido difícil a veces. Pero debido a esta experiencia, los estudiantes han crecido y aprendido sobre si mismos y los demás.

Para algunos estudiantes, su experiencia en Glenmary ha sido la primera vez que han vivido en comunidad internacional y se han encontrado gente de diversos orígenes. Un estudiante de Glenmary admitió que entro en pánico cuando se enteró que se entero que iba a vivir en una casa con gente de tantos lugares diferentes. Pero desde que ha sido un estudiante, los estereotipos se han roto y "mis miedos han desaparecido poco a poco."

Todos los estudiantes de Glenmary comentaron que algunos de los mayores desafíos de vivir en un entorno multicultural han girado entorno a la comida, el idioma, los prejuicios, desinformación, las expectativas poco realistas, falta de comunicación, y las diferentes percepciones del tiempo.

A veces, los estudiantes dijeron, que su experiencia de vida multicultural ha provocado que se sientan en tensión, una mayor necesidad de pedir disculpas, y una incapacidad para comprender las costumbres diferentes. Uno de nuestros estudiantes que se habían mudado a los Estados Unidos declaró que la vida en un nuevo país, participando en nuevas costumbres, frente a retos nuevos y conocer gente nueva causó que él se sintiera exhausto y abrumado en veces.

Estudiantes de Glenmary viven en una comunidad multicultural, pero lo han encontrado que es un lugar de apoyo para aprender y han llegado a reconocer el valor de ser parte de una comunidad tal. Varios estudiantes comentaron que encontrarse y vivir con personas de orígenes diferentes les han ayudado a convertirse en "aceptar más a los demás."

También han dicho que vivir con diversidad les ha enseñado humildad, respeto, confianza, cortesía y tolerancia. Prospectivas de otros estudiantes les han dado una "nueva perspectiva" en sus propios valores culturales. Al compartir sus propias historias y orígenes de la familia, han encontrado "sorpresas e ideas interesantes" sobre por qué hacen lo que hacen. Se han sorprendido por las similitudes que comparten, a pesar de que pueden venir de diferentes continentes.

Construir una misión requiere de comunión, que significa que los misioneros deben estar presentes en el medio de "conflicto y tensión" y están llamados a ser una "señal creíble de la presencia del Espíritu, que infunde en los corazones humanos una pasión para que todos sean uno." Formación y capacitación de sacerdotes de Glenmary y hermanos los preparan para estos papeles en el campo misionero.

Tierra de Misión, EE.UU., está lleno de personas de diversos orígenes culturales. Las experiencias de la vida actual de los futuros misioneros de Glenmary es el prepararlos para salir a las zonas de misión en las periferias, donde ellos van a compartir la alegría del Evangelio con todos.

Si desea más información acerca de Glenmary Home Missioners o le gustaría hablar con alguien sobre cómo seguir su llamado a ser misionero, puedes llamar a 513-881-7494, o pónganse en contacto con nosotros a través de nuestro sitio Web, o envía un e-mail, o ponte en contacto a través de Facebook.

También puedes leer las columnas anteriores por el Hermano David en el sitio Web de Glenmary.