¿Adónde te está llamando el amor de Cristo?

Brother David Henley Glenmary Home Missioners Vocation Director"Pues el amor de Cristo nos apremia" 2 Corintios 5:14

Cuando platico con los muchachos que están discerniendo su vocación religiosa, a menudo me dicen que las semillas de estas vocaciones fueron plantadas por el ejemplo que vieron en sacerdotes o hermanos en sus parroquias o escuelas. A pesar de que no podía expresar su llamado totalmente, me dicen lo siguiente "Siento como si algo dentro de mí está llevando a la vida religiosa". A menudo el discierne dice "Quiero servir a Dios, a la Iglesia y al pueblo de Dios" o "Me siento como que estoy siendo llamado a ser misionero." Otro comentario común por alguien que está discerniendo su vocación religiosa es "Siento que yo no estoy llamado al matrimonio o de tener una familia."

Reconociendo este sentimiento de ser llamado es la parte inicial del proceso de discernimiento y un paso importante en la comprensión de la propia vocación. Como una persona continua discerniendo- es decir, reflexionar sobre a donde Dios lo está llamando y tratar de seguir ese llamado- debe de llevarlo a la oración. Incluso si él no sabe cómo se debe de orar, él todavía puede reconocer el deseo interno de orar. Puede que se distraiga, él puede estar ocupado, puede que no tenga todo el tiempo que le gustaría dedicarse a la oración, a lo mejor no está seguro qué tipo de oración es la mejor. Pero ¿tiene el deseo de orar? San Agustín dijo, "Nuestros corazones son creados por Dios, y ellos están inquietos hasta que descansan en Dios." Creo que el deseo de orar lleva a una persona a la oración y a un lugar donde con suerte está dispuesto a escuchar a Dios.

La oración personal—ya sea el rosario, la meditación, la lectura de las Escrituras o alguna otra forma—lo acerca más a Dios y lo ayuda a confirmar que si está siendo llamado. Encontrando la paz, la presencia amorosa de Dios, la gratitud, el valor o la conciencia en su oración puede ayudar a aclarar donde se está siendo llamado. Ese deseo en su interior que lo llevo a la oración es el amor. Reconocer el amor de Dios para él, y reconociendo que el amor de Dios dentro de él es el que lo guía mientras sigue su llamado.

San Pablo nos dice en su carta a los Corintios, "Porque el amor de Cristo nos apremia." Es ese amor que está en el centro de nuestro corazón donde están todos nuestros llamados. Es ese amor el origen de las vocaciones religiosas. Y nuestro amor de Cristo es lo que nos motiva a ser como él y nos impulsa a salir a todo el mundo y compartir ese amor.
La oración de una persona no termina una vez que encuentra su vocación, sino que continúa a lo largo de su vida. Su llamado a la vida religiosa sigue evolucionando, y su amor y relación con Cristo continúa profundizándose.

Si usted se siente llamado a discernir la vida religiosa, ofrécelo en la oración. Háganos saber, y podemos empezar a orar por ti también. Si tú asistes a un evento de "Vengan y Verán" o visitar las misiones, los invitamos a unirse a nuestros sacerdotes Glenmary y hermanos en la oración.

Si crees que este puede ser el momento para que usted tome el siguiente paso de visitar a las misiones, ponte en contacto con nuestra oficina acerca de los fines de semana que puedas estar posiblemente disponible para visitar. "Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará." Mateo 6, 6

Si desea más información acerca de Glenmary Home Missioners o le gustaría hablar con alguien sobre cómo seguir su llamado a ser misionero, puedes llamar a 513-881-7494, o pónganse en contacto con nosotros a través de nuestro sitio Web, o envía un e-mail, o ponte en contacto a través de Facebook.

También puedes leer las columnas anteriores por el Hermano David en el sitio Web de Glenmary.