Discernir sin ningún GPS

"No vayas a dónde el camino te pueda llevar;

ve a dónde no hay camino y deja un sendero."

Ralph Waldo Emerson


Este mes pasado, mis viajes vocacionales incluyeron una visita a uno de mis compañeros de Glenmary que, como muchos misioneros de Glenmary, vive a lo largo de las calles Brother David Henley Glenmary Home Missioners Vocation Directorremotas en los huecos de los Montes Apalaches. Ya que era mi primer viaje a su casa, me dio instrucciones escritas a mano con la advertencia: "Ni te preocupes en usar el GPS. Muchos antes que a ti lo intentaron y fallaron." Para la gente local, que conocen la zona, su casa es demasiado difícil de localizar. Pero de acuerdo al GPS o Google Maps, no existe.

Conduciendo a su casa, tenía que confiar que las instrucciones que me dio serian correctas. Tenía que superar el miedo de hacer una vuelta equivocada o pasar la calle en la que se suponía que debía tomar. Sin el GPS, no tenía una segunda opción de voz que me dijera "Puedes hacer vuelta de retorno legal cuando sea posible" si yo fuera a cometer un error. Yo manejaba con mi fe.

Si te fijas en un mapa estándar de los Estados Unidos, se ve el contorno de cada uno de los estados, las capitales y las ciudades más grandes. Las Misiones de Glenmary no aparecen en estos mapas. En un nuevo mapa de Glenmary que sobresale un aspecto de misión en necesidad -condados con una población inferior al 3 por ciento de católicos- no son las grandes ciudades y capitales que se destacan, pero las áreas a lo largo de las carreteras secundarias de la América rural. En las palabras del fundador de Glenmary, El Padre William Howard Bishop, estas son "los lugares olvidados y abandonados".

Este nuevo mapa de la misión demuestra que incluso después de casi 75 años y cerca de 150 misiones atendidas por Glenmary, el reto de misión todavía existe hoy. En el plan del Padre Bishop de la fundación de nuestra sociedad misionera, escribió, "La conversión de los Estados Unidos para la Iglesia de Jesucristo es, consciente o inconscientemente, el deseo acariciado de cada católico ferviente en estos Estados Unidos. Sin embargo, ¿Cuántos de nosotros nos damos cuenta de que tal tarea que nunca se puede lograr siempre y cuando nuestros esfuerzos organizados de converso de decisiones son prácticamente todos los iniciados y agotados en nuestras ciudades y pueblos?

Incluso en este día de la radiodifusión televisiva católica las 24 horas y los tweets papales, la tarea de traer una presencia católica, proclamando la buena nueva y trabajando hacia la conversión de los Estados Unidos aún debe llevarse a cabo en persona a lo largo de las carreteras secundarias.

¿Comparte usted este deseo ferviente sobre lo que escribió el Padre Bishop? ¿Estas siendo llamado a ser un misionero y compartir la buena nueva en estas regiones olvidadas y descuidadas? Discernir tu llamado es cómo manejar sin GPS: tienes que confiar en Dios y tener fe en que la voz interior que te anime a seguir y no escuchar esas distracciones externas que parecen imponer una vuelta de retorno. Las personas que viven en los lugares rurales olvidados y abandonados te están esperando.

"Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas..." Isaías 52,7ª