Construir con ladrillos de esperanza

Posted: 7/6/2013

Todos los domingos los miembros de la Capilla del Sagrado Corazón en Heavener, Okla, se reúnen como comunidad católica para celebrar su fe y esperanza en la providencia de Dios a través de los sacramentos y de todo lo que se relaciona con su misión.

Aparte de estas celebraciones, sin embargo, no hay gran cosa que celebrar en el propio Heavener. "Básicamente, es un pueblo olvidado del tiempo" dice el P. de Glenmary, Don Tranel, párroco de misiones en Booneville, Ark, y Heavener. "Es un área muy pobre y aislada de unas 3,000 personas que, en muchos casos, están luchando por la supervivencia".

La misión nunca ha tenido un párroco residente. Esta experiencia ha inculcado un sentido de pertenencia y liderazgo en los miembros de la misión que conmueve mucho al P. Tranel.

"Saben que ser iglesia es un privilegio y no una conveniencia", dice. "Ese privilegio es muy importante para ellos y están dispuestos a trabajar duro". Enseñan catecismo, llevan a la gente al médico, donan tiempo a proyectos de construcción voluntario en el edificio antiguo y deteriorado, organizan un coro fantástico y se ocupan de todo lo que necesita atención.

Y el edificio necesita muchos cuidados. Antes de que se renovara el tejado, los domingos lluviosos significaban que los feligreses tenían que chapotear y achicar agua del espacio de reunión durante la misa. El nuevo tejado también desplazó a las palomas que habían hecho su hogar en la iglesia. El espacio de culto está lleno de libros, bancas, estatuas y arte que no combina porque ha sido solicitado, pedido prestado o donado.

Los Glenmary Home Missioners empezaron a servir esta área del sudeste de Oklahoma informalmente en el año 2000. Un equipo pastoral que incluye al P. Neil Pezzulo, párroco de las misiones de Glenmary en Waldron y Danville, Ark, sirvió en la misión hasta 2006, cuando el P. Don se convirtió en párroco. Todos los sábados y domingos, el P. Don hace un viaje de 120 millas ida y vuelta por un camino rural para celebrar los sacramentos con la comunidad. Le Flore County, donde se localiza Heavener, no es muy distinto a muchos de los condados que atiende Glenmary. De los casi 50,000 residentes, 20 por ciento viven bajo el nivel nacional de pobreza, y sólo 3 por ciento se identifican como católicos.

Desde la llegada del P. Dan, la congregación de habla hispana ha crecido a 130 personas, aunque el número fluctúa según la disponibilidad de trabajo en la planta de gallinas de OK Foods. El crecimiento de la congregación exigía más espacio para el culto, así que los católicos locales y L.B. y Candy Hunt compraron el edificio contiguo a la misión y se lo donaron a la comunidad católica.

El muro que dividía a los dos edificios ha sido casi completamente demolido por los voluntarios de la parroquia para permitir más lugar donde sentarse. No es un arreglo perfecto, pero es mejor que tener a la gente en Misa desde la calle. Un constructor ha creado planes para remodelar los dos edificios para servir mejor a la comunidad. Un dibujo de la propuesta de renovación está expuesto orgullosamente en la puerta de entrada para que todos lo puedan ver. El proyecto parece inalcanzable, pero los católicos de esta misión no han perdido la esperanza.

"Esta gente del Sagrado Corazón se levantan a sí mismos por su fe", dice P. Tranel. "Sin los esfuerzos de Glenmary en el área, posiblemente no habría iglesia católica aquí y la fe que juega un papel tan importante en la vida de esta gente no podría ser alimentada."