Ministerios carcelarios

Posted: 12/5/2014

“Porque estaba en la cárcel, y vinisteis a mí.” Mateo 25, 35-36

Me di cuenta que me quedaba atrás en una cárcel de máxima seguridad y aún más sorprendente que yo no estaba de nada preocupado.

Padre Mike Kerin, a Glenmary Home MissionerYo servía en el equipo de ministerio de cárcel de Kairos.  Tres de nosotros habíamos traído comida a la cárcel para que los residentes y el equipo pudieran almorzar.  Estaba platicando con uno de los reclusos que conozco bastante bien.  Mis dos compañeros habían salido y estaban en camino regreso a la camioneta.  Al darme cuenta de que me habían dejado atrás, platique con uno de los funcionarios de la cárcel que me ayudo alcanzar a mis compañeros de equipo.

Ese fue el día que me di cuenta de que, que tan cómodo me he llegado a sentir de estar en un gimnasio con 40-50 presos de máxima seguridad.  Sin duda, llegar a este nivel de comodidad se ha tomado un tiempo.  Las primeras veces que entré en la cárcel, fue un poco estresante.  Pero ahora no son sólo “presos”, sino individuos únicos que he llegado a conocer.

Padre William Howard Bishop, el fundador de Glenmary, tenía la convicción de que debemos servir a todas las personas en nuestros condados de misión. Y los de Glenmary son muy buenos en eso.  Yo vivo en el condado de Bertie en el este de Carolina del Norte.  Eso significa servir a los 21,282 habitantes del condado.  También significa servir a todos los 3,360 habitantes de mi ciudad de Windsor.

Cuando llegue aquí en el 2011, sacerdotes de Glenmary anteriormente habían servido en el Instituto Correccional de Bertie, a menudo referido como ICC.  Un millar de presos están en lo que el estado de Carolina del Norte  se refiere como custodia cerrada; en otras áreas, esto se llama la máxima seguridad.  Recientemente, el estado ha añadido un centro de mediana seguridad adyacente con unos 500 reclusos adicionales. 

Al principio, el ministerio era un servicio ecuménico semanal con 20 a 40 reclusos.  Puesto que hay por lo general menos de una docena de católicos en la población reclusa, este servicio estaba abierto a cualquiera que quisiera asistir.  Como sucede a menudo en las cárceles, las políticas cambian.  Ahora, el servicio católico es mensual y se limita solo a los católicos.  Aunque esto pueda sonar exclusivo, esto me da más tiempo de calidad con los residentes católicos. 

Además de este ministerio como capellán voluntario, he servido en muchas otras veces en los Equipos de Ministerio de Cárcel de Kairos- al igual que mi compañero del equipo pastoral de Glenmary el Hermano Virg Siefker.  Kairos es una palabra bíblica para el “tiempo especial de Dios.” Un spin-off del movimiento de Cursillos Católicos, Kairos es el curso de tres días en la vida cristiana que fue adaptado para el ambiente de la cárcel.  Kairos es uno de los programas más eficaces en la reducción de la reincidencia, lo que significa volver a la cárcel después de haber sido puesto en libertad condicional.  Kairos trasforma verdaderamente la vida de muchos reclusos que participan en este curso de fin de semana.  Lo que también me gusta de Kairos es que trabaja con otros cristianos en el equipo ministerial.  Como compañeros de equipo, todos somos hermanos y hermanas en Cristo, tratando de proclamar el mismo mensaje de amor y de perdón de Dios, que es tan increíblemente transformador.

Para la persona que está considerando una vocación en Glenmary, la idea del ministerio de cárceles puede dar miedo.  Pero Glenmary no obliga a nadie.  Cada miembro de Glenmary es invitado a utilizar sus talentos al servicio de Jesús y del Evangelio, al servicio de todos los necesitados.  Por favor, sepa que también eres necesitado para servir a Jesús y el Evangelio.  Piensa en el bien que puedes hacer como un misionero de Glenmary.

Mike Kerin, Sacerdote de Glenmary sirve como pastor en las parroquias de misión en el condado de Bertie y el condado de Washington, en Carolina del Norte.

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