La resurrección de Jesús y el discernimiento

Posted: 5/2/2017

Por Wilmar Zabala 

Si existiera una temporada para motivarse o comprometerse de nuevo con tu discernimiento, sería la Pascua.  La resurrección de Jesús es nacer a una vida nueva. Consiste en dejar atrás lo que amenaza con sepultarnos.  Se trata de resiliencia.  

Permíteme que te lleve de regreso a la lectura del Evangelio del domingo de Pascua para señalar las dos cosas que debes hacer para que tu renovación en el discernimiento sea una realidad. 

Suelta tus Viernes Santos

María Magdalena estaba tan angustiada por la crucifixión de Jesús que nada parecía darle consuelo. Muy temprano, se dirigió al sepulcro.  Cuando se dio cuenta que la piedra que sellaba el sepulcro había sido retirada, corrió a buscar a Pedro y al discípulo amado para decirles que el cuerpo de Jesús podría haber sido robado.  Ellos se dieron cuenta que el cuerpo no había sido robado, porque las vendas de lino que lo envolvían aún estaban en el sepulcro.  ¡Si vas a robar algo, te robas la enchilada entera!  

Nuestra incapacidad de dejar ir, en ocasiones nubla nuestra visión de la verdad y nos impide el explorar lo tenemos enfrente.  Al igual que María Magdalena, estamos tentados a huir en lugar de quedarnos y enfrentarlo.  La Escritura dice que después de que Pedro y el discípulo amado se fueron, María Magdalena se quedó y lloró.  Solo dejó de llorar cuando Jesús resucitado se le apareció, la llamó por su nombre y le dijo que no se aferrara a él.  Jesús conoce el peligro de no dejar ir. 

¿Cuál puede ser tu Viernes Santo? ¿A qué te estás aferrando? Puede ser que existan ocasiones en donde parezca que no puedes perdonarte de tus malas decisiones.  Puede haber desilusiones y frustraciones acerca de relaciones rotas y objetivos no alcanzados. Pueden ser pérdidas de cualquier tipo, miedo de no poseer los talentos suficientes para convertirte en sacerdote o hermano.

Por último, soltar tus Viernes Santos depende de la confianza.  Debes confiar en que Dios hace todas las cosas nuevas.  Si tu creencia en la resurrección de Jesús tiene poder en tu vida, específicamente en el área del discernimiento, debes aceptar que nada es irreversible y que no hay pérdida que no pueda ser superada.  Deja ir, porque Dios quiere retirar la piedra y dejar que la vida nueva aparezca.

Debes cambiar

En ese mismo Evangelio, se narra que cuando Simón Pedro entró al sepulcro, vio las vendas de lino con las que Jesús fue enterrado, que representan el viejo “yo”, y  que se quedaron abandonadas cuando la nueva vida comienza a tomar forma.  Ciertamente, hay muchas cosas que tienes que dejar atrás si estás listo para dejar ir  y confiar.  Pero hay una cosa específica que la resurrección de Jesús quiere que dejes ir: ¡Cambia la manera en la que te ves a ti mismo y dale  más espacio a Dios para sorprenderte!

¿Piensas que no estás hecho para ser sacerdote o hermano? ¿Haces a un lado  los comentarios de las personas que dicen que podrías ser un buen sacerdote o hermano? ¿Sigues dejando a lado esas señales en tu corazón y esperando que desaparezcan?

Si tu creencia en la resurrección de Jesús es que deba tener un efecto en tu vida, específicamente en el área del discernimiento, no asumas que sabes, que entiendes o que tienes todas las cosas resueltas, porque este tipo de perspectiva no deja espacio para las cosas nuevas y sorpresas.  Te desaliento a que asignes y etiquetes características predecibles en tu vida.  Deja que Dios te sorprenda.  Dios ve cosas hermosas y especiales en ti que nadie más podrá ver jamás.      

Comienza esta renovación de discernimiento de una forma más seria, dejando ir tus Viernes Santos y acogiendo la resurrección de la Pascua.  Deja ir tus pensamientos pasados y cambia tu perspectiva, si me permites recomendar que asistas a un viaje a las misiones de Glenmary “Vengan y Verán”. Nunca sabes, Dios podría sorprenderte.