María guardó todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón

Posted: 2/2/2017

Por Wilmar Zabala / Consejero Vocacional

 

Las palabras del encabezado de este artículo, correspondientes al evangelio de San Lucas, me impactaron profundamente mientras escuchaba al sacerdote proclamarlas en la misa de Año Nuevo. Me di cuenta que el reflexionar, es ciertamente una postura espiritual apropiada para llevarse a cabo a inicio de año. 

Necesito tomarme el tiempo para reflexionar, para reconocer las manos de Dios en mi vida durante el año que terminó y para comprometerme con Dios en el futuro. Lo más importante es que al escuchar esas palabras comprendí que María nos puede enseñar lecciones valiosas acerca del discernimiento.

Ofrezco tres reflexiones sobre la vida de María a aquellos que pueden estar batallando en su discernimiento.

Fe valiente en medio de la incertidumbre y el miedo

El ángel se le apareció a María proclamando palabras extraordinarias e inquietantes. Ella estaba asustada. No entendía. Al final ella respondió con fe y con valentía: "Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices".

La fe valiente es absolutamente necesaria para responder al llamado de Dios a la vida religiosa. No conozco a nadie que haya respondido sinceramente al llamado de Dios sin tomar en cuenta lo que la Madre Angélica solía llamar "Teología de Riesgo". Cualquier sacerdote o hermano de Glenmary puede dar testimonio de haber tenido dudas y miedos, pero ellos pusieron todo en las manos de Dios. El discernimiento a la vida religiosa requiere esa misma fe valiente que María ejemplificó al responder al mensaje del ángel. Cualquier cosa menos que esto, solo conduce a un estancamiento en el proceso de discernir.

El amor al prójimo, especialmente a las personas que viven marginadas

María se preocupaba por las personas que vivían marginadas. Ella fue a visitar a su prima Isabel, una mujer ridiculizada porque supuestamente no podía concebir un hijo. En esa visita, la oración de "La Magnífica" demuestra cómo es que María se identificaba con los pobres.                                                                                

"Porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones".

En apariciones reconocidas y bendecidas por la Iglesia, María se ha aparecido a personas consideradas sin importancia. Si ustedes van al Santuario de Lourdes en Francia, la mayoría de las personas que verán serán personas en sillas de ruedas y utilizando muletas. Esta afinidad por las personas que viven marginadas va de la mano con la respuesta al llamado de Dios. No conozco a nadie que haya respondido sinceramente al llamado de Dios sin tener empatía por los pobres. Cualquier sacerdote o hermano en Glenmary les puede decir que el momento más memorable y satisfactorio de su ministerio es el tiempo que pasa con las personas que sufren. El discernimiento a la vida religiosa debe incluir ese mismo amor al prójimo muy evidente en la vida de María.

Dirigiendo a otros hacia Cristo 

Durante las bodas de Caná, María les dijo a los sirvientes que hicieran lo que Jesús les dijera. Su vida consistió en llevar a otros hacia su Hijo. La Iglesia atesora las devociones a María porque son medios para hacer crecer nuestra relación con Jesús. Una devoción sincera a María es valiosa para ayudarnos a responder el llamado de Dios.

Una vez leí sobre un joven y un sacerdote devoto. El joven dijo que había perdido su fe. El sacerdote simplemente respondió: "¡Has perdido tu fe porque has perdido tu madre María!"

No conozco a nadie que haya respondido sinceramente al llamado de Dios sin tener devoción a María.  Los sacerdotes y hermanos de Glenmary terminan su oración de la tarde pidiendo la intercesión de María para que les ayude a desarrollar: confort, armonía, esperanza y valores del evangelio, que son necesarios para poder dirigir a otros hacia Cristo. El discernimiento a la vida religiosa debe incluir una relación sana con María que a su vez nos conduce a Cristo.

Sinceramente espero que las palabras de María puedan ayudarles a través de los pasos que personalmente den hacia su discernimiento. Que la fe valiente, el amor al prójimo y el dirigir a otros hacia Cristo, los alienten a dar el siguiente paso para responder al llamado de Dios.

Hay una gran necesidad  de hombres que trabajen en la Tierra de Misión EE.UU. Los invito a que se tomen un tiempo y nos acompañen a un viaje por las misiones "Vengan y Verán", donde podrán experimentar lo que es la vida y el ministerio de Glenmary.