Los ancianos fieles son "las puestas del sol humanas"

Posted: 1/13/2017

Aquellos que se esfuerzan por llegar a misa, dada su edad avanzada o achaques son un “regalo constante”

Del presidente / Padre Chet Artysiewicz 

Esta época del año se entrelaza con regalos.  En el Día de Acción de Gracias reflexionamos sobre las bendiciones que hemos recibido durante el año.  Por supuesto, hay una avalancha de anuncios con el fin de encontrar el regalo ideal para Navidad- ya sea de nuestra propia lista de regalos o el regalo “perfecto” para obsequiar.  En nuestras misiones y en los corazones de los creyentes cristianos, la estación trae en sí el regalo: CRISTO.

Me gustaría contarles acerca de  un regalo que ha sido constante todo el año. Durante la “Colecta Anual para Apoyar a las Misiones” somos invitados a contar la historia de nuestras misiones en Glenmary.  Tratamos te compartir con personas que nunca han escuchado hablar de nosotros, que “no todas las misiones están en el extranjero”.  Nosotros tratamos de apoyar nuestros esfuerzos misioneros con las colectas que se realizan.  Estas colectas nos llevan literalmente de costa a costa. Además, cuando estamos disponibles, ayudamos a brindar asistencia en las parroquias locales de nuestra área.  En cada lugar o iglesia local me conmueven los regalos que me encuentro.  Esos regalos son ustedes.

Cuando veo a la gente caminar hacia la iglesia y observo su procesión a la Comunión,  siento humildad. Tenemos la habilidad de inspirarnos los unos a los otros y la dedicación de muchos laicos, me llega al corazón.  Veo a personas esforzándose por caminar desde sus bancas.  Pueden estar cojeando, apoyándose en un bastón o en una andadera, incluso siendo guiados por su cónyuge, hijos o llevando un tanque portátil de oxígeno para recibir al Señor.  Algunos pueden estar en una silla de ruedas en el área designada de la iglesia.  Otros pueden no tener ninguna limitación física, pero podemos ver sus rostros llenos de preocupación, tristeza o simplemente cansados. Y sin embargo, ellos vienen.  Existe un compromiso con su fe y hambre por la Eucaristía que los inspira, lo que a la vez me inspira a mí. 

Un rostro, en realidad, no ocupa mucho espacio: de la frente a la barbilla, de mejilla a mejilla -no hay mucha área.  Y sin embargo, ¡esas caras son tan diferentes! ¡Dios, realmente eres el Arquitecto Maestro!  En los rostros de los fieles vemos la comunidad humana que Dios ha creado, de diversos orígenes étnicos y múltiples continentes, somos uno en el Señor.  Este aniversario del nacimiento del Señor nos recuerda que Él vino por todos, por esta gloriosa diversidad humana.

Mientras que me llena de energía el entusiasmo y la fe de la juventud, puedo apreciar la dedicación continúa de las personas de la mediana edad y me conmueve especialmente la fidelidad de los que han practicado la fe en sus años dorados.  En su libro,  “The Unoriginal Sinner and the Ice-Cream God” (El Pecador Poco Original y el Dios de Helado) John R. Powers narra el diálogo de un joven con Dios, lamentándose de la presencia y los achaques de los “ancianos”.  Dios corrige suavemente al joven, explicando cuanto ama a esas personas, describiéndolas como “las puestas de sol humanas”.

Por lo tanto, gracias a todos los que nos inspiran aquí en Glenmary, pero especialmente a aquellos cuyas limitaciones físicas sólo hacen que la dedicación a su fe sea más especial.  Somos bendecidos con el regalo del Nacimiento de Jesús. En esta temporada los exhorto a que miren alrededor de su vecindario y del mundo para ver los dones vivientes que Dios nos ha otorgado: las puestas de sol humanas. Cristo el Salvador ha nacido; que Él nazca en nosotros todo el año. En nombre de Glenmary Home Missioners, les deseo bendiciones en esta Navidad y Año Nuevo

Foto: Católicos que con dificultades por los efectos de la vejez y la discapacidad suelen ser los primeros en línea para la comunión.