Un mensaje de Navidad a nuestros socios de Glenmary

Posted: 12/27/2016

Por: El Padre Don Tranel/ Director de Desarrollo

Como muchos de ustedes, guardo recuerdos de las Navidades pasadas, los de mi infancia.  Pero desde que he vivido en las oficinas centrales de Glenmary en Cincinnati, también reflexiono sobre la Navidad en las misiones.

También me gusta escuchar historias de otros misioneros acerca de sus recuerdos especiales.  Durante su primera Navidad en Blakely, Georgia, el hermano Jason Muhlenkamp tuvo una experiencia conmovedora.  Él dio el regalo de su presencia ayudando a una mujer con una necesidad desesperada de apoyo, pero también escuchando su historia.  

Blakely tiene una población pequeña y pobre en el sur de Georgia.  Es la sede del condado de Early y tiene un gran número de personas sin afiliación a la Iglesia.  En otras palabras cuando se le pidió a Glenmary que sirviera en la misión de la Familia Sagrada de Blakely,  ¡fue la oportunidad perfecta!

En diciembre pasado, el hermano Jason no tenía mucho viviendo en Blakely  y estaba ansioso por aprender acerca de las costumbres navideñas y las tradiciones de la misión de La Sagrada Familia de Glenmary.  El párroco de la misión, el Padre John Brown, había puesto una banca cerca del lugar del nacimiento en el jardín de la parroquia.  La banca era una invitación silenciosa para que la gente se sentara un rato, orara y reflexionara sobre el milagro de la Navidad.

Cuando el hermano Jason abrió la puerta unos días antes de la Navidad del año pasado, se encontró con una mujer que no conocía (la llamaré “Anna”), quien pedía ayuda para pagar una factura de luz atrasada.  Anna tenía tres hijos y el padre de sus hijos estaba en la cárcel.  Le dijo al hermano Jason que se sentía abrumada con las realidades de la vida.  La factura de la luz era una de varias facturas atrasadas, y ella también lamentaba el hecho de que sería una Navidad sombría para sus niños.

Después de escuchar su situación, Jason invitó a Anna a sentarse junto a él en la banca cercana al  Nacimiento.  Con lágrimas, ella compartió más de su historia.  Mientras compartían una oración, ellos pidieron fuerza para su familia, bendiciones para los hijos de Anna y por la sabiduría que ella necesitaba para ver su camino.  Fue una experiencia poderosa, que ayudó al hermano Jason  a concentrarse en las razones por las que se siente bendecido por su vocación de hermano misionero.  

Finalmente regresaron a la oficina de la parroquia donde el hermano Jason, le dio un cheque para pagar su factura de luz, así como algunos regalos de Navidad para los niños.

Desde entonces, el hermano Jason ha visto a Anna en Blakely, pero ella no ha pedido más ayuda.  Esa es una buena señal, dijo, que le dice que ha sido capaz de manejar sus cuentas.  Aparte de la ayuda disponible en la misión de la Sagrada Familia, hay pocos lugares a donde  los residentes pueden acudir a solicitar ayuda.

Si no fuera por el apoyo de nuestros generosos donadores, habría aún menos recursos.

Es difícil para personas como Anna y sus hijos vivir en lo que llamamos “una tierra de abundancia” cuando sus propios recursos son tan escasos.  El hermano Jason reflexionó sobre ese hecho mientras escuchaba la historia de Anna.  Él sabía que pagándole la factura de la luz y dándole algunos regalos no resolvería sus problemas.   Pero estaba contento porque pudo aliviar algo de la presión de Anna por poco tiempo.  Él estaba agradecido con los donadores de Glenmary por hacer posible el compartir un poco del milagro de la Navidad con una familia necesitada.

Espero que puedas hacer un regalo a Glenmary para que la próxima vez que un misionero, como el hermano Jason, abra la puerta a una familia necesitada pueda decir, “Ven y cuéntame tu historia.  Yo puedo ayudarte.”

Yo pido para que tú y tu familia tengan una bendita Navidad, y les pido que recuerden en sus oraciones a Glenmary, y especialmente a las personas a quienes servimos.