La temporada de Adviento debe prepararnos para Cristo

Posted: 12/27/2016

Por: Hermano David Henley / Promotor Vocacional

“Al ver la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño…” Como los magos que siguieron la estrella, debemos buscar las señales que confirmen nuestro llamado vocacional.

“Al ver la Estrella, se llenaron de una inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño…”
Mateo 2:10-11

Ir de compras, decorar, escribir tarjetas, hornear galletas, planear viajes, hay muchas cosas que nos pueden distraer de lo que se supone que el tiempo de Adviento es. Sin embargo, la temporada de Adviento debe ser un tiempo para prepararnos para la venida de Cristo.

Creo que el Evangelio de Mateo nos puede dar una idea de cómo los magos experimentaron el “Primer Adviento.”  El Evangelio de Mateo narra el relato de los “Magos de Oriente”, quienes al ver Su estrella, una señal en los cielos, viajaron a Belén para “rendirle homenaje” y ofrecerle regalos.

¿Cómo se prepararon? La Escritura no nos da una explicación exacta, pero tenemos que creer que hicieron algunos preparativos para su viaje.  No creo que hayan utilizado Mapas de Google para planear su viaje por adelantado, y aparte del oro, incienso y mirra no estamos seguros de lo que empacaron.  Tampoco el Evangelio describe cuánto tiempo duró el viaje.

Un llamado a la vida religiosa, como el Adviento, puede ser la preparación para la venida de Cristo en la vida de una persona.  Para alguien que está considerando una vocación, la temporada de Adviento, como fue para los magos, puede ser un tiempo para viajar.  Pero a medida que avances en tu viaje, te ofrezco algunos consejos.

Primero, lee la Biblia.  Será tu hoja de ruta en tu camino espiritual.  Como los magos, necesitamos entender la Escritura para interpretar las señales.  En su libro Vuelve a Descubrir a Jesús, Matthew Kelly dice: “La Palabra de Dios nos equipa para la misión a la que Dios quiere enviarnos”.

Segundo, confía en tus instintos.  A veces, tenemos miedo al fracaso y nunca empezamos nuestro viaje.  “Nada se haría, si la gente esperara a poder hacerlo tan bien que nadie pudiera encontrar error alguno en lo que se ha hecho” escrito alguna vez por una persona anónima.  La buena noticia es que no tenemos que saberlo todo o estar listos para ser misioneros desde el primer día.  Glenmary tiene un programa de formación que ayuda a nuestros estudiantes a prepararse para ser misioneros.  Responder a nuestro llamado significa confiar en Dios y dar el primer paso para entrar en la formación.

En la casa de formación de Glenmary, hay sacerdotes y hermanos que te ayudarán a desarrollar y prepararte para servir en las misiones.  Además, tendrás la oportunidad de formar vínculos con otros estudiantes en un viaje similar con temores y preguntas similares.  Allí, tendrás la oportunidad de hablar y aprender de aquellos que han superado las mismas pruebas. 

Tercero, viaja ligero.  Es posible que tengamos que  dejar ir las cosas que nos impiden empezar nuestro viaje.  ¿Qué nos está reteniendo? ¿Qué necesitamos dejar ir? ¿Pensamos que no somos lo suficientemente buenos por el hecho de que hemos cometido errores en el pasado que no podemos cambiar? Este tiempo de Adviento puede ser verdaderamente un tiempo para dejar ir y ofrecer esas cosas a Dios.  El Papa Francisco escribió en su Carta Apostólica, Misericordia y Paz: “En el Sacramento del Perdón, Dios nos muestra el camino para volver a él y nos invita a experimentar su cercanía”.  Una opción para empezar  nuestro viaje  puede ser asistir a un Servicio de Penitencia en nuestra parroquia. 

La buena noticia es que no tienes que tener oro, incienso y mirra para tu propio viaje de Adviento/Discernimiento.  Todos somos creados a imagen y semejanza de Dios y cada uno de nosotros tiene una multitud de dones y talentos para compartir.  Algunos de los regalos  quizá no los reconozcas ahora, pero se manifestarán una vez que comiences a estudiar para el sacerdocio o después de haber sido hermano misionero durante muchos años.  Libremente hemos recibido; Libremente debemos dar. 

Por último, identifica los recursos a lo largo del camino.  Los magos no sabían la ruta exacta de su viaje.  Tuvieron que parar en Jerusalén y pedir direcciones.  ¿A quién puedes pedir consejo sobre tu viaje?  ¿Has hablado con tu sacerdote o llamado a la oficina de Vocaciones de Glenmary?

Aparte de los magos, podemos leer un relato de los pastores en el Evangelio de Lucas.  Ellos, también, presenciaron una señal del nacimiento de Jesús en los cielos.  El Ángel del Señor les proclamó la Buena Nueva del nacimiento de nuestro Salvador, diciéndoles: “No tengan miedo.”  Después de oír la noticia, también ellos viajaron, buscando a Cristo.  ¿Podemos responder como ellos diciendo: “Vayamos, pues, a Belén para ver lo que ha sucedido, lo que el Señor nos ha dado a conocer?”

El Señor te ha llamado. ¿Puedes reconocer las señales que están afirmando tu llamado?  Glenmary Home Missioners y la gente que vive en la Tierra de Misión EE.UU. están esperando tu respuesta. ¿Estás dispuesto a dar el primer paso en este viaje? Confía en Dios, sabiendo que al seguir tu llamado será como la estrella que siguieron los magos, te llevará más cerca de Cristo.