Misioneros tienen un gran deseo de 'seguir adelante'

Brother David Henley, Glenmary Home Missioners Vocation DirectorDurante el viaje del Papa Francisco a los Estados Unidos, celebró la misa de canonización de San Junípero Serra. No tuve la oportunidad de asistir a la liturgia, pero algunos de los estudiantes de Glenmary estaban presentes con sus compañeros seminaristas. Si vi la Misa, y escuche la homilía del Santo Padre. Sus palabras acerca de la misión de Jesús y San Junípero Serra parecían hacer eco con la misión de Glenmary.

El Padre Junípero Serra, nacido en 1713 en Mallorca, España, tenía 36 años cuando viajo al "Nuevo Mundo" como un sacerdote misionero franciscano. Y después de llegar a las costas de Veracruz, México, se dirigió unas 250 millas a la Ciudad de México. (De acuerdo con los mapas de Google, que sería por lo menos, una caminata de 80 horas.) En 1769, siete años antes de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, a los 56 años de edad, el Padre Junípero salió México para establecer misiones en lo que ahora es el sur de California. Él, personalmente estableció nueve de las 21 misiones de California. Murió en 1784 a la edad de 70.

El Papa Francisco dijo que San Junípero Serra "Supo vivir lo que es ‘la Iglesia en salida,' esta Iglesia que sabe salir e ir por los caminos, para compartir la ternura reconciliadora de Dios. El Padre Junípero Serra dejo su tierra, sus costumbres, se animó a abrir caminos, supo salir al encuentro de tantos aprendiendo a respetar sus costumbres y peculiaridades." Creo que el deseo de salir a las nuevas misiones en una cualidad que arde dentro de todos los misioneros de Glenmary. Es un deseo de compartir alegría con los demás del amor de Jesucristo, que hemos encontrado.

Apenas la semana pasada enterramos a un Padre misionero de Glenmary muy amado, el Padre Charlie Hughes, que creo que representa el mismo espíritu y deseo de "seguir adelante" o bien vayan, a predicar la Buena Nueva en La Tierra de Misión de EE.UU. El Padre Charlie exuberantemente proclamó y escribió. Tenía una gran curiosidad y quería conocer a la gente. Y tenía una profunda preocupación por las necesidades de todos los que conoció.

El Padre Charlie también se dedicó a la oración: la profundización de su relación con Dios era su primer amor. A todos aquellos que lo conoció, el Padre Charlie era un testimonio gozoso del mensaje evangélico. Yo creo que él se convirtió en un misionero simplemente porque quería servir a los demás y para asegurarse de que tenían un camino a encontrarse con el mismo Dios de amor que el Padre Charlie sabia.

Como misionero, el Padre Charlie compartió lo simple que era amar, ser feliz y tener esperanza en su vida cotidiana. Él será extrañado por Glenmary, su familia y la gente de las misiones. Pero si estas discerniendo tu vocación para sacerdote o la vida religiosa, puedes ayudar a Glenmary continuar anunciando con alegría la Buena Nueva y compartir el amor de Dios. Glenmary y la Iglesia necesitan sacerdotes y hermanos que, como el Padre Charlie y San Junípero Serra, tienen el deseo de ‘vayan' a los lugares donde actualmente no hay presencia católica.

El Pueblo de Dios en La Tierra de Misión EE. UU., necesitan misioneros devotos como el Padre Charlie y San Junípero Serra. Yo sí creo que hay hombres como ellos que seguirán respondiendo al llamado de "seguir adelante." Responder al deseo de compartir el mismo amor y la misericordia que han sentido. Responder al llamado de servir al pobre y al oprimido que viven en las periferias. Responder con sus dones y talentos únicos para compartir con las personas que viven en las misiones.

Si sientes que Dios te llama, puedes contactar a nuestra oficina de Vocaciones de aprender más de cerca délas muchas maneras que puedes ser capaz de servir como sacerdote o hermano religioso.

Si desea más información acerca de Glenmary Home Missioners o le gustaría hablar con alguien sobre cómo seguir su llamado a ser misionero, puedes llamar a 513-881-7494, o pónganse en contacto con nosotros a través de nuestro sitio Web, o envía un e-mail, o ponte en contacto a través de Facebook.

También puedes leer las columnas anteriores por el Hermano David en el sitio Web de Glenmary.