Papa Francisco: Religiosos deben ofrecer tres formas de testimonio.

Brother David Henley Glenmary Home Missioners Vocation DirectorEl discurso del Santo Padre Papa Francisco al clero y religiosos reunidos en Nápoles, Italia el mes pasado estaba lleno de buenos consejos e inspiración para ambos- religiosos discerniendo su vocación religiosas y religiosos.

Sé que cada vez que inicia un discurso con las palabras “Preparé un discurso, pero son aburridos los discursos,” va a estar lleno de buenos “consejos de Francisco” llenos de sabiduría.  Y no me decepcioné cuando leí éste.

Esta plática incluyó muchas historias personales, y en mi opinión, destacó algunas de las realidades de la vida religiosa.  Sus palabras también articulan, para aquellos que están discerniendo su llamado, de cómo los religiosos están llamados a dar testimonio y cómo encuentran alegría en vivir  el llamado a la vida religiosa.

Papa Francisco recordó a sus oyentes que “El camino en la vida consagrada es el seguimiento de Jesús.” Este recordatorio dio en el blanco para mí al final de la Cuaresma, después de haber orado recientemente y camine por las estaciones de la cruz y especialmente después de haber rezado los misterios dolorosos del rosario. Siguiendo los pasos de Jesús es un desafío constante y presenta dificultades. Pero, “cuando el centro es Jesús, están de todos modos, estas dificultades, están en todos lados, pero se afrontan de diversa forma,” como lo dijo Papa Francisco.  Siguiendo a Jesús nos entraremos con alegría; y en sus palabras, “la alegría no me la quita nadie”.

Además, el Papa Francisco pidió a los seminaristas presentes a reflexionar sobre si Jesús era el centro de sus vidas.  “Os digo una cosa: si vosotros no tenéis a Jesús en el centro, postergad la ordenación. Si no estáis seguros de que Jesús es el centro de vuestra vida, esperad un poco más de tiempo, para estar seguros. Porque, de lo contrario, comenzaréis un camino que no sabéis cómo acabará.”  Creo que su pregunta es un tema poderoso para reflexionar para aquellos que están discerniendo su llamado.

El Papa Francisco les dijo a los religiosos de que deben ofrecer tres formas de testimonio.  El primer testimonio, como se mencionó anteriormente es, “que se vea que Jesús es el centro.”  Segundo testimonio, “es el espíritu de pobreza” Él advirtió a sus oyentes que, “Los consagrados —sean sacerdotes, religiosas o religiosos— nunca deben ser especuladores.”  Para aquellos que sienten una vocación religiosa, la cuestión sobre la que pidió a los religiosos para reflexionar puede aplicar así: “os pido a todos examinar la conciencia: ¿cómo va mi vida de pobreza, lo que llega incluso de las pequeñas cosas?”   

“El tercer testimonio es la misericordia”, dijo el Papa Francisco. “Pero es necesario retomar las obras de misericordia, tanto las corporales como las espirituales.” Para mis lectores que han olvidado su catecismo o no tienen copias en la mano, el párrafo 2447 del Catecismo Católico dice:

“Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios.”

Cada uno de nosotros tiene que preguntarse: “¿que lugar tienen estas obras de misericordia en mi vida?

El Papa Francisco dijo a sus oyentes que, como religiosos, “el testimonio es una de las cosas que atrae las vocaciones.”  Hombres y mujeres jóvenes deben de decir al ver a los religiosos, “Quiero ser como ese sacerdote, quiero ser como esa religiosa,” dijo.

Creo que los sacerdotes Glenmary y hermanos están dando gran testimonio a través de su ministerio de misión a los pobres en las regiones olvidadas de los Estados Unidos.  Puedo compartir innumerables ejemplos, pero en lugar de eso te invito, como lo hizo Jesús, al “Vengan y Verán.” El mes que viene y durante el verano, Glenmary tendrán oportunidades para que los jóvenes participen en una experiencia de misión en el “Vengan y Verán”  

Por favor no dude en contactarnos para más información sobre los próximos eventos.

¿Te está llamando Dios para dar testimonio como misionero de Glenmary? Ven y verás.


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