Dios nunca nos deja

Posted: 4/23/2015

Por Margaret Gabriel

Cuando el Padre Francois Pellissier, escucha una noticia sobre la política de inmigración de Estados Unidos, el no piensa sobre las posiciones políticas en torno al tema, el piensa en las familias inmigrantes conocidas en Georgia y que tratan de lograr una vida mejor en los Estados Unidos.

No hace mucho tiempo, por ejemplo, una pareja llegó de México con visas de viaje, en un aeropuerto de Georgia. Cuando las autoridades vieron una irregularidad con sus visas, fueron separados y llevados a diferentes centros de detención. Al marido lo llevaron al Stewart Detention Center, donde conoció al Padre Francois.

Aunque el marido y la esposa dieron la misma razón de su viaje, la historia de la esposa fue encontrada no creíble, pero sí al del marido. "Así que ahora está viviendo en Massachusetts con sus hijos y a ella la van a deportar", dice el Padre Francois. "Las leyes de inmigración en los Estados Unidos no promueven la unidad de la familia, ¡ni mucho menos!"

El Padre Francisco es el primer sacerdote de Glenmary que sirva por tiempo completo en actividades de evangelización a los encarcelados. Él llena sus días visitando a tres sitios; Pulaski State Prision, Rutledge State Prision y Stewart Detention Center, para proporcionar a los encarcelados con Biblias y una presencia comprensiva, así como compartir los sacramentos, rosarios y escapularios con los católicos que encuentra. Él lo llama "llevar a la Iglesia a la gente", y lo hace a menudo con sólo escuchar.

Es un ministerio que él abraza porque "Quiero ser parte de la búsqueda de un Dios que anhela ser conocido al final de un viaje. Yo creo que Dios está presente en el centro de detención y en las cárceles. Dios anhela por ser descubierto en la Palabra, los sacramentos y en los corazones de los detenidos. Aunque él ministra a hombres en dos instalaciones y mujeres en una otra, la mayor parte de su tiempo se pasa en Stewart Detention Center que se encuentra en Lumpkin, a unas 140 millas de Atlanta, donde por lo general más del 80 por ciento de los detenidos son católicos. El centro de detención tiene capacidad para 1,700 hombres, una población que fluctúa cada semana.

El centro privado y operado privadamente encarcela a los hombres con estatus migratorio comprometido que han sido arrestados por agentes de Inmigración y Control de Aduanas. La mayoría de la población de los detenidos normalmente enfrenta la deportación. Otros pueden seguir adelante con los procesos legales que les permite permanecer en los Estados Unidos.

Las razones del porqué los hombres están detenidos varían. Algunos fueron detenidos cuando intentaban cruzar la frontera sin las visas apropiadas, con la esperanza de reunirse con sus familias o encontrar un trabajo que les permita enviar dinero a su familia.

Otros buscan asilo para escapar la persecución en sus países de origen. Y otros tienen antecedentes penales o descubrieron su condición migratoria después de haber cometido delitos menores o violaciones de tráfico.

Pero el Padre Francois no se enfoca en su situación judicial o la gravedad de sus violaciones. Ve a todos los detenidos y prisioneros estatales como hijos de Dios que necesitan ayuda espiritual y temporal.

Su ministerio para los prisioneros y la comunidad inmigrante está profundamente arraigado en la doctrina social católica, el punto de partida fundamental siendo la defensa de la vida y la dignidad humana. Toda persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios y tiene una dignidad inviolable, valor y dignidad.

La enseñanza social católica sobre la inmigración establece que todas las personas tienen derecho a migrar para mantenerse a sí mismos y a sus familias, los países tienen derecho a regular sus fronteras y controlar la inmigración. Pero los países deben respetar ambos derechos con justicia y misericordia.

La Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos (The United States Conference of Catholic Bishops) (USCCB) usa la palabra "roto" para describir el sistema actual de inmigración de los Estados Unidos que hace hincapié solamente en la ejecución. La USCCB sigue pidiendo a los legisladores que trabajen por una reforma global de inmigración como remedio.

En el 2014 el Papa Francisco dijo que "Dios está en la vida de todos. Incluso si la vida de una persona ha sido un desastre, incluso si se destruye por vicios, drogas o cualquier otra cosa, Dios se hace presente en la vida de esta persona". El Padre Francois espera que sus visitas y su presencia a los detenidos y presos puedan ayudarles a ver a Dios en su vida, también.

En el centro de detención, es difícil para él establecer relaciones permanentes con los que visita, porque frecuentemente los cambian de vivienda. Pero él trabaja diligentemente para recordar el nombre de cada detenido y aprender algo sobre la historia de cada hombre.

Él espera que sus esfuerzos ayudaran a dar a cada hombre un sentido de valor en lugar de un sentimiento que ha sido olvidado por la sociedad y es sólo una cabeza que se cuenta seis veces al día por los oficiales del centro.

Para muchos de los detenidos de Stewart, se pierden todas las conexiones con el exterior. Hasta en unos casos sus familiares no saben cuál es su estatus legal. El Padre Francois trata de ayudar proporcionando información a los miembros de familia, él se refiere a sí mismo como una "paloma mensajera", por medio de llamadas telefónicas y cartas. También se contacta con las familias para obtener certificados de bautismo para los que quieren hacer la primera comunión, la confirmación o se quieren casar por el civil. Él dice que facilitar todas estas conexiones es la parte mejor de su ministerio.

Competente en francés, inglés y español, a menudo le piden que ayude a traducir documentos legales. Esto es difícil, el dice, porque no esta familiarizado con algunos de los términos legales. "Pero es un trabajo importante, ya que puede ser capaz de ayudar a los detenidos a obtener fianzas de inmigración." Las fianzas se dan cuando el dinero es puesto para garantizar la presencia de los detenidos en todas las citas en la corte las reuniones con las autoridades de inmigración de Estados Unidos. Como resultado, los individuos pueden recibir el tiempo necesario para completar la documentación necesaria para mejorar su situación legal.

También en su papel como "conector", el Padre Francois continúa trabajando con la pareja que fue separada a su llegada en Georgia y los ha conectado con un abogado pro bono.

Aunque la esposa está esperando la deportación (y no tiene idea de cuando su regreso a México está programado), tiene poca esperanza que la decisión con respecto a su estado sea revertida y que ella pueda reunirse con su esposo e hijos.

Durante los meses que ha servido en las prisiones estatales y al Stewart Detention Center, el Padre Francois ha observado lo que él describe como una "increíble experiencia en la gracia," a medida que más hombres se involucran en viajes espirituales.

"Han aprendido a través de la oración y leyendo la Biblia que Dios quiere ser conocido y amado y celebrado. Tuve a un hombre que me dijo en el centro de detención que ‘Dios es el único en que puede confiar. Dios nunca me dejó, pero yo no sabía hasta que llegué aquí'".

  • PARA MÁS INFORMACIÓN: Aprende mas sobre la posición de la Iglesia Católica sobre la migración e inmigración visitando a www.justiceforimmigrants.org. El sitio Web, es patrocinado por The United States Conference of Catholic Bishops, tambien contiene noticias recientes de Obispos de Estados Unidos y los recursos de la parroquia para la educación y acción. Recursos adicionales sobre la justicia restaurativa para los presos y principios de enseñanza social católica se pueden encontrar en www.usccb.org.