Glenmary a los 75: Aún queda mucho trabajo por hacer

Posted: 5/27/2014

Publicado 15/04/2014

Hace setenta y cinco años, la debilidad de la Iglesia Católica en América rural obsesionaba al Padre William Howard Bishop, un sacerdote de 53 años de edad, de Glenmary Home Missioners Prayer for the Home Mission Cardla Arquidiócesis de Baltimore, con experiencia de ser sacerdote en zonas rurales. Dos años antes, en su discurso de 1937 en la Conferencia Nacional Católica de la Vida Rural, el describió un plan visionario para llegar a los "millones de almas que no tienen contacto con un representante de la Iglesia." Su sueño era que la Iglesia finalmente estuviera presente en todos los condados de EE.UU.

Luego, en 1939, viajó a Cincinnati por invitación del Arzobispo John McNicholas para fundar Glenmary Home Missioners, una sociedad de sacerdotes misioneros y hermanos que irían a establecer la Iglesia Católica y a servir a la gente en las áreas rurales desatendidas de América. El Padre Bishop comenzó con sólo su visión y el sueño, un puño de hombres, pocos patrocinadores, poca organización, y prácticamente ninguna experiencia directa con las misiones de origen.

Pero el proceso se imaginaba hace 75 años cuando comenzó su "pequeña orden misionera" funcionó. Desde entonces, más de 100 comunidades de misión han sido convocadas por misioneros de Glenmary en los condados rurales de los Apalaches y el Sur, donde no existía la Iglesia Católica después de que de nutrido, construido y, finalmente regresaron a las diócesis locales para cuidar el cuidado pastoral.

Hoy en día, la mayoría de esas comunidades católicas siguen floreciendo y tienen un impacto positivo en las personas de sus condados. Y desde el principio, generosos y fieles seguidores han hecho el ministerio de Glenmary en la tierra de misión, EE.UU., posible.

En cada uno de los condados más pobres de misión que han entrado, los misioneros han servido a las necesidades de manera espiritual y material de acuerdo a todos los habitantes-En palabras del Padre Bishop, "Proveer a los trabajos de misericordia temporales y espirituales, alimentando y vistiendo al hambriento y desnudo, atendiendo a los heridos y los enfermos...y amando a los pobres y desafortunados." Y esos misioneros trabajaran para cambiar la vida de las personas a una mejor manera.

A partir de 1958, los compañeros de trabajo comenzaron a jugar un papel importante en el ministerio de Glenmary, como la necesidad de personas dedicadas y ministros pastorales siguieron creciendo.

Desde sus humildes inicios de servir a una zona de misión con un puño de misioneros en 1939, la sociedad de Glenmary ha establecido y nutrido comunidades católicas con éxito; iniciando y promovido la cooperación ecuménica y la unidad de los cristianos; evangelizando a los no creyentes; y trabajando por la justicia para los pobres y marginados en las misiones. Glenmary sigue siendo el único grupo misionero que sirve exclusivamente en las misiones de los Estados Unidos.

Pero desde la prospectiva de Glenmary, toda vía hay mucho trabajo por hacer. Sólo en el sureste, hay más de 350 condados sin un ministro pastoral católico o una iglesia católica.

Mientras Glenmary está mirando hacia el pasado ya que celebra su 75 aniversario en este año, este grupo de misioneros sigue centrado en satisfacer las necesidades de sus misiones actuales y ministerios- y se prepara a servir a nuevos condados para que otros puedan conocer los dones de la iglesia.

Con el continuo apoyo financiero y de oración de sus colaboradores en misión, Glenmary planea continuar su trabajo "como verdaderos embajadores de Jesucristo, verdaderos mensajeros y siervos de Dios entre pueblo de Dios", como el Padre Bishop pretendía

Este artículo apareció por primera vez en la primavera de 2014 en el boletín de noticias de Home Mission.