Una Reflexión de una Misión

Posted: 10/8/2013

Glenmary Padre Tom ChartersEn clase de filosofía, es común que el profesor haga la pregunta, "¿Cuál fue primero, el huevo o la gallina?" El objetivo es conseguir que los alumnos reflexionen sobre como comenzaron las cosas. Considere una pregunta paralela con respecto al cristianismo. "¿Qué fue primero, la iglesia o la misión de la Iglesia?" ¿Cómo responderías a esta pregunta?

Cuando yo he hecho a la gente esta pregunta, por lo general responde: "la Iglesia". Experimentamos la iglesia antes de entender la misión. Vamos a la Iglesia. Adoramos en la Iglesia. Llegamos a conocer y a crecer en nuestra fe a través de la Iglesia. Las personas señalan que el Espíritu Santo descendió sobre los 120 discípulos de Cristo en el aposento alto 10 días después de la Ascensión de Cristo. Cuando la ventana se abrió y Pedro dio su primer sermón, la Iglesia comenzó. Lo que a menudo se olvida es lo que ocurrió 10 días antes de Pentecostés. Por eso leemos Mato 28: 19-20, las últimas palabras que Jesús dijo a sus seguidores: "Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado..."

Jesús dio a sus seguidores una misión, que procedió a la información de la Iglesia. La formación de la Iglesia se desarrollaría más adelante como lo leemos en los Hechos de los Apóstoles. La misión dada por Cristo, precedió a la Iglesia, y la Iglesia surgió de esa misión.

Tome un momento tranquilo para regresar a leer Mateo 28:19-20. Imagínate en esa cima de la montaña rocosa. Siente la brisa. Siente el suelo rocoso bajo tus pies. Escucha todas las personas que hablan a tu alrededor. Ten en cuenta que Jesús está de pie en frente de ti. Tu estas allí porque Jesús, tu amigo, te ha invitado personalmente a escalar esa montaña con él. Imagínate a Jesús mirándote. Siente su mirada en ti. El no está simplemente viéndote—tú sabes que está viendo tu corazón, en tu alma. Su mirada expresa esa gran confianza que te tiene. Y como él te mira, oyes sus palabras que dicen "Id, pues..." Él te está dando una misión. Él quiere que vayas hacia delante y lleven su trabajo, revelando a otros su divina presencia, proclamando su divino amor que siempre perdona. ¿Cómo te sientes de ser llamado por Jesús para llevar su misión?

Pero ser llamado por Jesús para ir adelante es algo más que un ejercicio de oración. Jesús ya te había llamado. Jesús te hablo cuando fuiste bautizado, dándote una misión ese día. Él vio en ti la capacidad para llevar a cabo su misión. Después de derramar el agua en ti y ser ungido con el aceite del crisma, el sacerdote toco tus orejas y luego tus labios, rezando que tu aceptarías la misión de Cristo Jesús. La oración: "Que Cristo pronto toque los oídos para recibir su palabra, y la boca para proclamar su fe, para alabanza y gloria de Dios Padre." Tú comenzaste tu vida en Cristo con Cristo dándote una misión, la misma misión que les dio a sus discípulos antes que ascendió.

Cuando fui enviado al condado de Unicoi, Tennesse, como misionero de Glenmary, me enviaron con la misma misión que los discípulos de Cristo antes de ascender. Para Glenmary, es una misión de reunir a los pocos católicos en el condado para ayudarles a reconocer el significado del bautismo. Es una misión alcanzar a los que no pertenecen a ninguna iglesia, ofreciéndoles la Buena Nueva de Cristo. Se trata de una misión de compartir la Buena Nueva de Cristo con otros cristianos que no están en comunión plena con la Iglesia Católica. Es una misión de estar allí para servir a los pobres, los olvidados y la gente al margen de la sociedad cuya única "Biblia" podrías ser tu. Eso es un reto.

Mi primera tarea era asistir a los pocos católicos en el condado de Unicoi y tratar de hacer conciencia de que ellos también tenían una misión dada por Cristo cuando fueron bautizados. Ellos estaban para ser testigos de Cristo por lo que decían y hacían. Ellos tenían que cumplir con el mandamiento de Cristo en el momento de su Ascensión.

Ese fue el reto para los católicos de Unicoi. En un principio, no estaban muy interesados en llevar la misión a los demás. Más bien, ellos querían la parafernalia de una iglesia católica: un edificio, las estatuas, las estaciones, el nombre de la iglesia. Pero les compartí que primero fueron llamados a vivir la misión de Cristo y dejar que emerja esa misión en una comunidad católica local. La mayoría aceptó el reto, mientras que otros lo rechazaron. Los que se quedaron comenzaron a hacer algo que nunca hicieron antes: ellos preguntaron cómo podían informar a otros acerca de nuestra presencia católica, ellos les dijeron que son católicos, y los invitaron a adorar en nuestra misión especial por tiempo temporario.

Antes de celebrar la primera misa del domingo, los pocos católicos comenzaron a decirles a otros sobre la presencia católica. Pusieron cartelones en tiendas locales. Crearon un sitio Web. Incluso pusieron una mesa en la calle principal para que la gente se diera cuenta que los católicos se estaban reuniendo en el condado de Unicoi. Poco a poco la gente comenzó a integrarse a nuestro espacio de adoración los domingos. El número de individuos que se reunían temporalmente en la misión temporal, en el centro de comunidad local, donde comenzamos con 37 personas, que creció rápidamente. De 37 pronto creció a 75, y ahora, casi dos años después, son más de 100 y estamos en continuo crecimiento. Ahora estamos en necesidad de otro espacio más grande para celebrar la misa dominical.

Católicos que nunca se consideraron a sí mismos como participes de una misión ahora entienden que recibieron el llamado a la misión en el bautismo. Católicos que nunca han hablado sobre su fe con los demás ya están compartiendo su fe católica. Católicos que nunca invitaban a nadie a misa anteriormente hoy están invitando a todos.

Católicos que han vivido en este condado durante años dicen que si Glenmary no hubiera enviado a un sacerdote, un hermano y un compañero de trabajo laico, no hubieran estado consientes de su misión. No habría una presencia católica visible en el condado de Unicoi. Lo que yo les digo es esto: "Si usted no hubiera aceptado su misión como católicos no habría una comunidad católica en el condado de Unicoi." Todos tenemos diferentes papeles en nuestro llamado a la misión.

Mientras todos están llamados sucesivamente a reconocer su vocación bautismal, algunos se les ofrecen la oportunidad de seguir adelante como sacerdotes y hermanos para ayudar a los demás a reconocer formalmente la misión que se les da en el bautismo.

¿Estarás escuchando a Cristo decir, "Ve y comparte tu llamado a la misión como sacerdote o hermano religioso"? Para obtener más información sobre cómo responder a tu llamado, llene la información en el siguiente enlace.