Creciendo y Planificando

Posted: 9/16/2013

Glenmary Pastoral Coordinator Gives Immigration AssistanceLa comunidad misionera de Glenmary en el condado de Calhoun, Mississippi, está luchando contra un buen dilema: ¿cómo adaptar al reciente aumento en el número de sus miembros? En los últimos dos años, dice la coordinadora de pastoral Deborah Holmes, el número promedio de personas que asisten a la misión de San Lucas Evangelista, ha aumentado rápidamente de 20 a 75 por ciento, llenando el edificio a su capacidad total.

Además, Deborah no ve un final cercano a su crecimiento. "Creo que sólo hemos escarbado la superficie con respecto al crecimiento de nuestra Iglesia," ella dice.

Desde su fundación en 1995, la misión de Bruce ha sido guiada por tres generaciones de ministros laicos profesionales. Hoy en día, es reconocida tanto por sus miembros y por los residentes del condado, como una Iglesia acogedora, que sirve y llega a sus fieles y a todos aquellos en necesidad. Los miembros están decididos a seguir manteniendo esa identidad mientras se enfrentan los desafíos causados por el crecimiento sin precedentes.

"Nuestros puntos fuertes", dice Deborah, "son el amor a Dios y a los demás, a nuestra Iglesia y otras personas. Estamos todos juntos en esto, y muchas personas dan su tiempo y sus talentos. Somos fuertes en todos los aspectos, menos en lo económico." La misión está viendo opciones para adquirir un edificio más grande, sin embargo, primero se tienen que recaudar los fondos necesarios. Como la mayoría de los miembros de San Lucas se encuentran ellos mismos con desafíos financieros, es una tarea un poco intimidante. "Nuestra parroquia tiene muy pocos recursos monetarios", dice ella, "pero no vamos a rendirnos."

Deborah tiene raíces muy profundas del Condado de Calhoun: Ella pasaba los veranos de su infancia visitando a unos parientes en Mississippi en el lugar que ahora ella llama hogar. Desde 1991 ella ha vivido en el condado con su esposo Kenny y su hija Mary Amanda. Ellos se unieron a la misión en 2004, antes de que ella se convirtiera en su líder en 2011.

Ella creció como Católica en Michigan y Kentucky, pero cuando era pequeña Deborah asistió a una Iglesia Bautista junto con su tía durante esos viajes que hizo a Mississippi. "Nunca imaginé que habría una Iglesia Católica aquí," dice.

La fundadora y coordinadora pastoral de la misión, Amy Giorgio, estableció la Comunidad Católica del Condado de Calhoun—junto con el Padre Tim Murphy de Glenmary, quien estaba a cargo del rol de ministro sacramental, y que conserva hasta ahora. Después de rentar un espacio en una funeraria y en el Edificio Comunitario de Bruce, los miembros de la misión reconstruyeron y se cambiaron a lo que hoy es su pequeño hogar-el antiguo edificio del departamento de salud del Condado-en 1998.

Glenmary Father Tim Murphy Baptizes in Bruce MississippiDe acuerdo con la sucesora de Amy, la hermana Mary Jean Morris, esta comunidad misionera desarrolló uno de sus rasgos más sobresalientes durante el año entre la salida de Amy en el 2000 y la llegada de la hermana Mary Jean en el 2001. Sin un líder visible "los miembros adquirieron un sentido real de dependencia hacia el futuro de la misión", dijo la hermana Mary Jean—un rasgo que todavía es evidente en la comunidad misionera, dice Deborah.

Pensando en convertirse en una feligrés en 2004, Deborah dice que "por fin había encontrado una Iglesia-hogar. La Hermana Mary Jean empezó por asignarme cosas para hacer en la misión y simplemente me encantó" Pronto se sintió llamada al ministerio pastoral y más tarde se graduó del Instituto Loyola del Curso en Extensión del Ministerio. Cuando la hermana Mary Jean se retiró en 2011, Deborah fue contratada para reemplazar a su educadora y amiga.

Bajo la dirección de la Hermana Mary Jean, las actitudes hacia los católicos en el condado mejoraron mucho. Un ejemplo clave de su trabajo comunitario fueron sus seis años de servicio en la junta directiva de la Cámara de Comercio de Bruce-la primer católica en ocupar ese cargo.

El mayor ejemplo del acercamiento hacia la comunidad por parte de la misión, ha sido el Programa de Despensas Nuestro Pan de Cada Día (Our Daily Bread Food Pantry, por sus siglas en Inglés), creado por la comunidad de San Lucas en el año 2000 y construido durante la permanencia de la Hermana Mary Jean y Deborah. Puesto que el Programa de Despensas es el único del condado, este continúa sirviendo a cualquier residente que viva por debajo del nivel nacional de pobreza-una descripción que se ajusta a más del 21 por ciento de la población.

En un condado donde menos del 1 por ciento de la población total son católicos, este ministerio ha sido un éxito ecuménico. Los voluntarios representan a una variedad de denominaciones y grupos cívicos, y la Iglesia Metodista cercana siempre ha proporcionado asistencia clave.

Deborah se ha sumado a otras actividades interreligiosas con los ministros locales también, como servicios de oración. A través de todos estos esfuerzos de difusión, los católicos se han dado a conocer como vecinos solidarios, de liderazgo y amigos. Bajo la dirección de Deborah, San Lucas no sólo ha continuado con su acercamiento a la comunidad, sino que también ha incrementado sus esfuerzos de evangelización en invitar a todos los Católicos del condado-tanto practicantes como no practicantes-a la misión, y esto ha ayudado a contribuir a su rápido crecimiento.

La congregación es diversa y está formada principalmente por miembros latinos y anglos. La mayoría son familias latinas que llegaron al Condado de Calhoun para trabajar en los campos de camote y han hecho del condado su residencia permanente. Pero a su vez luchan financieramente porque el trabajo del campo es temporal y encontrar otros puestos de trabajo es difícil.

La misión se reúne todos los Domingos para un servicio de adoración bilingüe. El Padre Tim celebra Misa dos veces al mes, y Deborah conduce un servicio de la Palabra y Comunión los otros Domingos restantes.

En 2011, Deborah comenta, ella empezó a " aumentar significativamente el uso del Español en todos los servicios de manera que ahora la mayoría de las partes (en los servicios) son en Inglés y Español." Los comentarios se extendieron rápidamente sobre este cambio y sobre la amabilidad de la misión, y más católicos latinos locales y otras personas comenzaron a asistir los Domingos.

Otros esfuerzos además, han sido el invitar a la gente sin denominación o Iglesia a los servicios dominicales. Como feligrés Leticia Labra dice: "Todo el mundo es aceptado aquí, y todos nos cuidamos el uno al otro. Deborah y nuestros feligreses hacen que la gente se sienta como en casa." El presidente del consejo parroquial, Mike Talbert, está de acuerdo." Es como una familia grande y acogedora. Realmente siento que el Espíritu está trabajando en esta parroquia."

La misión comenzó su primer programa completo de educación religiosa en 2011. Para el 2013, las inscripciones habían aumentado a un 65 por ciento, y 23 niños recibieron la primera comunión. Cerca de 250 personas asistieron a la ceremonia de Bautismo y Primeras Comuniones en el Museo de Bruce. Un punto clave para el programa fue cuando la misión obtuvo una camioneta usada. Este vehículo y el coche de un feligrés se utilizan para transportar a los niños que viven en otras partes del condado de su casa hacia las clases semanales cuando sus padres no pueden.

Noemi Espiricueta, cuyas dos hijas usan la camioneta para transportarse, recibieron su Primera Comunión el año pasado, ella nos dice que "toda nuestra familia empezó a ir a la misión después de haber oído muchas cosas buenas. Estoy muy feliz de que las niñas están aprendiendo acerca de su fe católica."

Otra dimensión de la extensión de la misión de Deborah, son los ministerios individualizados. "Me encanta este trabajo. Creo que fui llamada a cuidar de las personas y ayudarles a llegar a Dios. Y creo que el amor y la bondad trae un poco de Dios a sus vidas." Algunos miembros latinos de la misión respetuosamente la llaman "la madre" porque ella siempre está dispuesta a ayudar, escuchar o asesorar a las personas que lo necesiten, independientemente de su religión, raza u origen.

Uno de sus ministerios más gratificantes ha sido el ayudar a los migrantes a trabajar en el tema de su residencia permanente. Su ayuda gratuita en trámites de solicitud y preparación implica que ellos no tienen que pagar por ninguna asistencia externa. "Un feligrés que ayudé acaba de convertirse en un nuevo ciudadano de los Estados Unidos, y ayudaré a su esposa enseguida", dice Deborah. Ella también ha ayudado a varios jóvenes latinos a completar el papeleo necesario para solicitar su extensión de estadía en el país por dos años más. Si se aprueban sus solicitudes, cada uno de ellos será elegible para recibir autorización de trabajo y poder obtener así un número de Seguro Social y licencia de conducir.

"Deborah ayuda a la gente en silencio," comenta una parroquiana antigua Jettie Pettit. "Ella es humilde y no busca crédito."

Como el único miembro del personal de pastoral de la misión de Bruce, Deborah se apoya en un equipo centrado de voluntarios fieles, incluyendo su propia familia. "Hemos sido bendecidos con personas maravillosas que nos apoyan", nos dice. "Esta misión y nuestros ministerios de alcance no podrían funcionar sin ellos. Todos estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario. Saben que pueden contar conmigo y yo sé que puedo contar con ellos. Todavía sentimos la misma sensación de dependencia."

Ella cree que, con la ayuda de Dios, el firme compromiso de los miembros de la misión y el amor por los demás-encontrarán los mejores caminos a seguir en un futuro.

Este artículo apareció por primera vez en la revista Glenmary Challenge el otoño del año 2013.