El Ex-Presidente de Glenmary ahora prefecto de la formación

Posted: 8/16/2013

Directores de Noviciados GlenmaryComo presidente de Glenmary, el Padre Dan Dorsey lideró la sociedad desde 2003 hasta 2011. Pero después de completar el máximo de dos mandatos en dicha función, él inmediatamente comenzó un nuevo ministerio en la sede de Cincinnati como prefecto de formación de Glenmary e director de noviciado junto con Padre Tom Kirkendoll. Desde su perspectiva única, como ex-presidente y como actual prefecto de formación, él está optimista sobre el futuro de Glenmary.

"La razón de mi optimismo es que nuestro ministerio y nuestro futuro están en las manos de Dios" él dice, "Y Dios ama a Glenmary aun más que nosotros"

El enfatiza que como, sacerdote de Glenmary, "Yo quiero estar donde Dios quiere que esté." Este enfoque le ha servido bien a través de 12 años, en dos misiones (nueve como párroco), 12 años perteneciendo al Consejo Ejecutivo (ocho como presidente, cuatro como vicepresidente) y nueve años de servicio en el programa de formación. Su ministerio actual es uno que encuentra divertido y desafiante- y por el que tiene la formación y experiencia especializada. Su período anterior como director de noviciado fue de 1983 a 1990.

Como prefecto de formación, él dirige el programa que ayuda a los hombres católicos a discernir aún más su llamado vocacional y los prepara para servir como sacerdotes y hermanos misioneros.

La última esperanza es que los que entran en el programa de formación—que incluye programa de aspirante, prenoviciado, noviciado y formación avanzada, lo concluirá al profesar los votos perpetuos del apostolado misionero de Glenmary.

"Pero siempre habrá algún desgaste", él dice. "Nuestros criterios de aceptación y de selección son más estrictos y mejor que nunca, y el proceso de formación tarda varios años. "Existe un sabiduría real con el tiempo. Los hombres que pertenecen a la comunidad saben que si pertenecen". La vitalidad de los programas de vocaciones y de formación se refleja en el hecho de que los dos nuevos sacerdotes de Glenmary y dos nuevos hermanos ya han profesado sus votos perpetuos desde el 2006 y ahora están sirviendo en las misiones.

El Padre Dan añade que los estudiantes de Glenmary hoy en día son un poco mayores, más experimentados y más maduros que los de las décadas pasadas. "Siete hombres se encuentran ahora en diversas etapas de formación," él dice. "Y tenemos otro grupo de seis muchachos nuevos que entraron este año".

Este grupo incluye a dos aspirantes que persiguen el sacerdocio: José Alfredo Marcelo López, 28, originario de Cocula, Jalisco, México y actualmente vive en Tulsa, Oklahoma, y Anh Tuan Thomas Nguyen, 18, nacido en Vietnam y que ahora vive en Garland, Texas. Como aspirantes, ellos primero tendrán que completar sus estudios de filosofía en Divine Word College en Iowa.

Cuatro prenoviciados completan el grupo nuevo. Incluyen los candidatos para el sacerdocio Charles Osewe Aketch, 22, de Kisumu Kenya; Jeremy Hagedorn, 34, de Tell City, Indiana; y Richard Andati Toboso, 25, de Kakamega, Kenya- Así como también el candidato para la hermandad Gilberto Escalier Sandoval, de 25 años de Durango, México.

El primer año de formación de los prenoviciados se llevará a cabo bajo la dirección del formador, el Padre Bruce Brylinski, en la casa de estudios de Glenmary en St. Meinrad, Indiana. Este año proporcionara a los estudiantes una introducción a Glenmary en un ambiente de estudio, discernimiento y la vida en comunidad. Charles, Jeremy y Richard van a cursar estudios de teología para el sacerdocio, mientras que Gilberto iniciará los estudios para la hermandad religiosa.

Después del año de prenoviciado, los estudiantes se convierten en novicios. Durante el noviciado, dirigido por los Padres Dan y Tom, pasan siete meses en la casa del noviciado en oración personal y con la comunidad; discerniendo y compartiendo su fe; estudio de teología espiritual y la historia de Glenmary, el carisma y los consejos evangélicos; trabajo pastoral; y preparación para los votos temporales. Los otros cinco meses se pasan en una misión de Glenmary.

Además, los estudiantes trabajan en las misiones de Glenmary durante los periodos abiertos a lo largo de su formación, dice el Padre Dan. "Estas experiencias de misión son muy importantes porque ayudan a los hombres a comprender la realidad de la vida de misión y a decidir si es adecuado para ellos."

El carisma único de Glenmary es establecer una presencia católica en donde nunca había visto antes- en los condados rurales de los Estados Unidos, donde los católicos son menos del 3 por ciento de la población y donde la tasa de pobreza es más del doble del promedio nacional. "Una historia de la Biblia que tiene un gran significado para todos los que pertenecen en Glenmary es la parábola de la oveja perdida de Jesús", dice él. "El pastor deja las 99 ovejas para ir tras la que está perdida."

El pequeño porcentaje de los católicos en las áreas de misión significa que el éxito a menudo se tiene que medir en otras formas aparte de números. "Siempre les decimos a los chicos durante la formación que se necesita de una fe muy fuerte y vida en oración", dice el Padre Dan, "Porque la forma para todos los que pertenecen en Glenmary miden el éxito esta al fin en su relación con Cristo." Tienen que ser capaces de comprender que ellos van a ser los que van a sembrar las semillas, pero no necesariamente los que recogerán la cosecha. Sin embargo, si Dios les ha llamado para esta vida, van a ser más feliz que nunca".

El Padre Dan dice que se siente feliz y bendecido. "Dios me ha utilizado de maneras que nunca pensé que podría, y de otras maneras que ni siquiera me había imaginado."

Este artículo apareció por primera vez en el 2013 en el boletín Boost-A-Month de Agosto