Discernimiento

Discerniendo entre el Sacerdocio con Glenmary y el Sacerdocio Diocesano

Por Pat McEntee
Promotor Vocacional Asociado

Patrick McEntee Glenmary Home Missioners Associate Vocation Director¿Escoger entre el sacerdocio con Glenmary o el sacerdocio diocesano? ¿Cuál es el adecuado para mí? ¿Dónde me necesitan más? ¿Cómo puedo estar seguro?

Sólo Dios puede responder a estas preguntas, pero a ti te toca encontrar la respuesta a través de la oración y el discernimiento. El hecho es que ambos, Glenmary y tu diócesis, necesitan hombres que respondan el llamado de Dios al sacerdocio.

Todas las diócesis del mundo tienen un propósito específico: servir al pueblo de Dios en la Iglesia local. Cada orden religiosa, incluyendo Glenmary, tiene su propio propósito específico y carisma. La singularidad de Glenmary como sociedad religiosa, es que sigue siendo la única comunidad misionera que trabaja exclusivamente dentro de los Estados Unidos. Debido a que los sacerdotes de Glenmary trabajan dentro de diferentes diócesis en los Estados Unidos, son muy similares a los sacerdotes diocesanos, pero ellos trabajan bajo circunstancias muy diferentes y tienen diferentes funciones dentro de una comunidad de misión.

"Sigo un carisma muy particular" comenta el Padre Steve Pawelk, sacerdote de Glenmary. "Sé que voy a servir en muchos estados y en diferentes lugares, pero siempre en una misión dentro de algún entorno rural pequeño. Esta situación me permite establecer una relación muy profunda y personal con las personas a las que sirvo".

El recién ordenado Padre Aaron Wessman dice que muchos sacerdotes diocesanos tienen una identidad misionera muy positiva dentro de su ministerio sacerdotal, pero él "quería una forma de vida que fuera específicamente misionera, no sólo en el apostolado, sino también en el modo de ser y actuar. Esto no quiere decir que uno sea mejor que el otro, sino más bien que los llamados son diferentes porque las necesidades son diferentes ".

"Cuando sentí que el Señor me llamaba a ser sacerdote, ni una sola vez investigué sobre alguna diócesis," Comenta el Padre Steve. "Dos cosas estaban claras desde el principio: que tenía que ser misionero y el deseo grande de pertenecer a una comunidad dedicada a María".

Mientras que el padre Steve nunca consideró la posibilidad del sacerdocio diocesano, el Padre Don Tranel pasó dos años estudiando en su diócesis de origen antes de discernir su llamado a ser sacerdote de Glenmary. "Después de un discernimiento proactivo, mis compañeros y superiores dijeron por unanimidad que yo debía ir a Glenmary", él dice.

Entre las principales razones por las que él optó por salir del programa de formación de la diócesis fue porque vio que muchos de los jóvenes sacerdotes solo ejercían el ministerio como maestros o como "máquinas sacramentales", y él no se sentía cómodo con esas opciones para su propio ministerio.

Los sacerdotes de Glenmary (incluyendo los hermanos) profesan un voto de pobreza, el cual es una gran diferencia entre ellos y los sacerdotes diocesanos. Los sacerdotes diocesanos no tienen tal voto y obtienen un salario dependiendo del ministerio que ellos efectúen. Los miembros de la comunidad de Glenmary reciben estipendios mensuales modestos para costear su vida diaria. El Padre Steve señala que los sacerdotes diocesanos pagan impuestos y los miembros de Glenmary no lo hacen.

"Siempre me he mostrado titubeante del deseo de obtener dinero de mi ministerio", dice el Padre Aaron. "Entiendo que los sacerdotes diocesanos tengan que ganar dinero para mantenerse a sí mismos, y conozco a muchos sacerdotes diocesanos que lo hacen con gran generosidad y servicio, y los admiro por eso, pero para mí forma de vida, yo he decidido tomar una posición un poco más radical".

Añadió además que, al igual que muchos miembros de la comunidad de Glenmary "El voto que realizamos de vivir en simplicidad, significa mucho, en un mundo que idolatra el dinero y la comodidad. Conozco la tentación de estas cosas, y por eso quería elegir una vida que me ayudara a ver estas tentaciones bajo una luz diferente".

Los miembros de Glenmary también difieren de los sacerdotes diocesanos en el aspecto de la vida comunitaria. Glenmary es una comunidad de sacerdotes y hermanos que comparten un vínculo común entre sí: la misión y el carisma de asociación. "Me gustó la idea de estar unido a una comunidad, a un grupo de hermanos, con el fin de llevar a cabo una misma tarea", dice el Padre Aaron. "Esto lo he sentido y experimentado en Glenmary. Sabía que siempre tendría la opción de vivir en un cierto nivel de comunidad localmente, pero que también me podría unir a una comunidad de una forma más general, a través de los sufrimientos, las luchas y las alegrías de nuestro ministerio."

El Padre Steve resonó los sentimientos del Padre Aaron, diciendo: "En Glenmary, tengo una fraternidad de sacerdotes, hermanos y compañeros de trabajo de todo el mundo. Además de otros miembros de Glenmary con quiénes vivo y quiénes comparten mis mismos ideales y metas. Juntos, tenemos un compromiso de oración y servicio que nos une como una gran familia, y les quiero bastante".

Otra diferencia notable entre los sacerdotes diocesanos y los sacerdotes de Glenmary, es que aunque los sacerdotes diocesanos tienen diversas tareas dentro de sus respectivas diócesis, cada uno permanece en su diócesis por el resto su vida ministerial. En cambio, los sacerdotes de Glenmary, aunque también tienen una gran variedad de tareas, estas pueden ser llevadas a cabo en diferentes diócesis y estados distintos.

Tal vez la diferencia más importante es el entorno general en el que los sacerdotes se encuentran. En la mayoría de las diócesis, especialmente en las zonas urbanas, el área asistida por cada sacerdote es muy pequeña geográficamente. En una misión de Glenmary, en cambio, el área asistida por el sacerdote es un condado entero.

"Somos los sembradores de la tierra ", opina el Padre Aaron."Empezamos desde el principio. Esto es difícil, un trabajo muy difícil. Requiere de mucha paciencia. Se necesitan personas que den lo mejor de sí, lo mejor de lo que les ha sido dado, de personas que puedan ver la bondad oculta en el interior de la gente, y encontrar maneras de invitar gentilmente a que esa bondad brille".

Las diferencias son muy significativas, y el Padre Aaron recomienda a aquellos que se encuentran discerniendo sobre su vocación religiosa, a seguir un proceso muy similar al que se lleva a cabo cuando una persona esta encontrando a su pareja. Existen un montón de buenas opciones, pero sólo se puede elegir una." Yo pensaba que de alguna manera, tan pronto como entrara en formación, el convertirme en sacerdote era ya un hecho. Sin embargo, no es así en absoluto".

El discernimiento, sobre todo entre dos opciones buenas, pero muy diferentes, es un proceso continuo. Para comenzar este proceso y conocer más sobre la misión y ministerios de Glenmary, por favor comunícate con la Oficina Vocacional, ellos podrán brindarte más información.